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En la tierra de los y las irreductibles, con el mismo vigor, fuerza y convicción de los ancestros que marcaron esta región, mujeres de los departamentos de Itapúa, Misiones, Ñeembucú y Guairá participaron, durante dos días, en un taller intensivo para la formación de orientadoras comunitarias a favor de una vida libre de violencias.

El proceso de formación se inició con las palabras de la presidenta de Kuña Róga, Marité Ocampos, y, seguidamente, la coordinadora del proyecto Mujeres del Sur en Acción, Miyuki Shimanaka, explicó cómo se estructuró el contenido para los dos días de este tan esperado taller, que incluyó, en el primer día, el módulo jurídico y, en una segunda jornada, el módulo de acompañamiento psicosocial y herramientas de apoyo para las orientadoras.

El primer módulo del taller de orientadoras comunitarias, enmarcado en la ley 5777/16 “De Protección integral a mujeres contra toda forma de violencia”, fue desarrollado por la abogada Mariela Pavón, quien tuvo a su cargo la jornada con la explicación detallada de la ruta de la denuncia. Cada uno de los aspectos desarrollados fue ejemplificado con situaciones que se dan habitualmente dentro de la ruta de atención por la que transitan mujeres víctimas de violencia.

En una segunda parte, siempre dentro del módulo jurídico, se llevó a cabo un conversatorio con las instituciones públicas responsables de la ruta de la denuncia. Se contó con la presencia de la representante de la Defensoría Pública del Departamento de Misiones, la abogada Ángela Rondelli; del Departamento de Asistencia a Víctimas de Violencia Intrafamiliar de la Policía Nacional, representado por el oficial Dean Villalba y la subcomisaria Diana Valenzuela. Además, estuvo presente, por el Ministerio Público de Encarnación, la abogada Diana Reyes, y, en el caso del departamento de Ñeembucú, se contó con la participación de Romina Ríos como representante de la sociedad civil, con una amplia experiencia en la función pública como exsecretaria de la Mujer de la Gobernación de Ñeembucú. Este conversatorio fue moderado y facilitado por la abogada Mariela Pavón.

El segundo día de formación se abordó el eje de acompañamiento psicosocial y protocolo de autocuidado, donde las mujeres pudieron, a través de técnicas vivenciales, experiencias y estudios de casos, hacer una revisión integral sobre cómo se puede acompañar a las mujeres que necesitan hacer denuncias o, incluso, necesitan contención y acompañamiento cuando son sobrevivientes de violencia. Este módulo fue facilitado por la psicóloga Sandra Fessler, quien tuvo a su cargo el recorrido con las participantes a partir de técnicas de autocuidado y trabajo grupal.

Este taller de orientadoras comunitarias condensa conocimientos teóricos y prácticos que, a partir de ahora, las mujeres participantes, que ya venían realizando esta tarea de orientación comunitaria, podrán potenciar su labor con más herramientas y recursos para aplicar. Es un proceso que busca potenciar la protección y el acompañamiento a mujeres en una primera instancia, sin dejar de lado el rol de las instituciones que tienen las funciones concretas y centrales de acompañar a la mujer dentro de la ruta de la denuncia.

Este taller cuenta con una segunda fase, con un plan de seguimiento en el trabajo en territorio, donde las orientadoras comunitarias contarán con asesoría personalizada para los casos que reciban, tanto a nivel legal como psicológico, por ambas profesionales, Mariela Pavón y Sandra Fessler, que facilitaron los dos días de taller.

Todo el proceso, tanto de formación como de seguimiento al trabajo en territorio de las orientadoras comunitarias, se desarrolla en el marco del proyecto Mujeres del Sur en Acción, ejecutado por Kuña Róga con la Asociación de Investigación y Especialización sobre Temas Iberoamericanos y con el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).